Si me permites, ahora paso a contarles estas propuestas para empezar una reinvención profesional eficaz y saludable.

Algunas de ellas incluyen opiniones directas y, en cierto modo, provocativas, pero espero que las tomes por el lado bueno, el de la reflexión.

1. Haz más de lo te gusta hacer mientras haces lo que tienes que hacer

Lo que más placer nos da es lo que más contribuye a nuestra supervivencia.

Esta reflexión del antropólogo Pablo Herreros, fallecido hace unos años, confirma que uno de los mayores errores profesionales es no intentar ganarnos la vida haciendo aquello con lo que disfrutamos.

El esfuerzo que nos exigiría intentar trabajar en lo que queremos puede ser una excusa perfecta para resignarnos a trabajar en lo que no queremos.

Pero ser conscientes de que lo usamos como excusa puede ser el principio del cambio.

Y puede ser una vía interesante de reinvención, descubrir o generar nuevos intereses a partir de lo que ya te gusta hacer ahora.

2. Elige en qué no vas a reinventarte

En un mundo global, con miles de alternativas profesionales, nuevas ocupaciones que no existían hace tres años, herramientas digitales, lenguajes de programación y aplicaciones disponibles para descargar cada día en el móvil, ¿no irás a decirme que no puedes saber lo que te gusta y lo que no?

El primer paso importante para reinventarnos será decidir qué probar y qué dejar pasar.

3. Si la vida profesional te va mal, acéptalo o afróntalo. Pero decide.

Si llevas años sin encontrar el empleo o la oportunidad que buscas, o sin que tu negocio despegue, tu situación no es solo consecuencia del mercado de trabajo.

Por muy duro que resulte, cuando las cosas siguen yendo mal, tú también tienes parte de responsabilidad en las decisiones que sigues tomando respecto a los objetivos que persigues y a los métodos que aplicas para intentar alcanzarlos.

Tal vez debas tomarte un tiempo para analizar la situación con perspectiva, un tiempo suficiente para decidir qué hacer, pero no para seguir evitando tomar una decisión.

4. Busca consejo, pero no busques aprobación

Si buscas recomendaciones diferentes, tienes que relacionarte con personas y profesionales diferentes.

A tus familiares, conocidos y compañeros profesionales les cuesta imaginarte desempeñando otra actividad y sus opiniones y sugerencias serán muy limitadas.

Tus amigos solo te han conocido haciendo una cosa, la que estás haciendo ahora, la que ‘siempre’ les has dicho que haces, la que siempre te han visto hacer, la que esperan que hagas.

Pero tú sí puedes adoptar una perspectiva diferente para verlos e interaccionar de una forma que ofrezca información para tu reinvención.

Puedes mantener conversaciones con personas de tus círculos íntimos y profesionales, para conocer de forma detallada las empresas y sectores en los que trabajan, las ocupaciones y competencias que desempeñan e indagar los contactos interesantes de los que pueden proveerte.

Los conocidos tal vez no puedan aportar consejos valiosos para tu posible reinvención, pero sí pueden ofrecerte información y relaciones que ofrezcan perspectivas, recursos y opciones profesionales concretas.

5. Elige tus referentes profesionales

Busca información, contactos, conocimiento y apoyos de aquellos profesionales que desempeñan las actividades que tu querrías desempeñar.

Encuentra e interactúa con tus referentes en las redes sociales, inspírate en sus contenidos y publicaciones en sus webblogs o websites, participa en las actividades de networking y en las acciones formativas que organicen y, en general, conoce sus propias historias de carrera o de reinvención profesional como guía para la tuya.

6. Mucha gente que dice estar reinventándose lo que hace es vivir de su pareja

No estoy haciendo ninguna crítica de valores o de estilo de vida. Ya me gustaría vivir de mi pareja, de hecho, lo estoy negociando. ¿Por qué no? El problema es autoengañarse.

Muchas personas sin presión económica, gracias a su pareja o a sus ahorros, emprenden “caminos de reinvención” caros y largos de dudosa eficacia profesional, que posiblemente no tomarían si tuvieran que afrontar los gastos como si de una inversión arriesgada se tratase.

Dicho de otra forma, si tu pareja o tú disponen de ahorros suficientes, pongamos 10.000 dólares, para que puedas reinventarte gracias a un máster que tiene un coste de 4.000 dólares, posiblemente seas menos exigente con la calidad de la formación que vas a recibir y con las garantías de reinvención efectiva que te ofrece esa formación para acceder a nuevos empleos o ingresos.

En mi opinión, demasiadas personas confunden reinventarse, generalmente un camino largo y difícil y que debe tener como objetivo la consecución de nuevos ingresos o nuevos clientes, con meramente adquirir una formación nueva.

Si lo saben y así lo han decidido, perfecto, porque al menos no se tiene tanto que perder, si existe ese margen o colchón económico. En todo caso, creo que demasiadas personas no son conscientes de sus expectativas de reinvención infladas, tengan o no ahorros.

La devaluación del concepto “reinvención” crea burbujas profesionales y alimenta expectativas que motivan a otras personas a seguir caminos similares: “Si tanta gente está haciendo este curso, es que ofrece garantías de empleo”.

7. No te dejes arrastrar por las reinvenciones de postureo

Es práctico inspirarte en las carreras profesionales y en las reinvenciones ajenas, pero reinventarte en lo que está de moda no tiene por qué ser reinventarte en lo que te conviene.

Evita la tentación de elegir tu nuevo camino profesional solo de entre las opciones que tienen más visibilidad y atractivo.

Veo que muchos profesionales que solicitan asesoramiento o coaching para reinventarse profesionalmente acaban reinventándose en… coaches. Pero ojo, que hacer un curso de coaching y pagar por hacerse un blog donde se dice que se es coach no garantiza conseguir clientes y honorarios de coaching. Reinventarse es ingresar lo suficiente por desempeñar una nueva actividad profesional.

También miles de personas están decidiendo ser profesionales del social media, especialmente community managers, a pesar de ser un sector con empleos precarios y con enorme competencia para los perfiles de cualificación media y baja.

Obviamente, cada uno elige los caminos profesionales que considera oportunos y adecuados, pero cuidado con la inercia de las modas, con la tentación de subirse al primer tren que pasa o con intentar reconvertirse en una ocupación solo porque un gurú de la temática que nos interesa nos ha ofrecido un curso online que “garantiza el éxito” profesional.

Creo que es una buena norma pensar que las opciones más fáciles, más directas y más atractivas no son necesariamente las mejores, solo son las más accesibles.

La eficacia de nuestras decisiones no debe medirse por sus resultados finales, si nos llevaron a buenos puertos.

 Una buena decisión es aquella que se toma usando los criterios adecuados y valorando el mayor número de opciones, independientemente de qué pasara tras tomar la decisión.

Seguramente es más atractivo y fácil intentar convertirse en copywriter o en trafikker digital que en profesiones convencionales, como la de fontanero.

Pero es posible que cuestiones la idoneidad aparente de este tipo de actividades online, si indagas la verdadera cantidad y calidad del empleo o de los ingresos que generan esas profesiones y de las excepcionales competencias y altísima dedicación que tienen los pocos profesionales a los que de verdad les va bien en esos ámbitos.

En resumen, no te digo que no te conviertas en coach ni en social media manager. Solo insisto en que puede ser interesante que consideres también otras opciones de reinvención que son menos conocidas o más convencionales.

8. Para reinventarte, piensa en competencias, no en titulaciones

Tras el proceso de análisis y reflexión correspondiente, reinventarse es el inicio de un camino que requiere una decisión fundamental: especializarse.

Reinventarse no es deambular por sectores u ocupaciones profesionales diferentes, ni dedicar meses o años a realizar cursos online o presenciales y participar en webinars y videconferencias de contenidos diversos. En todo caso, este tipo de actividades formarían parte del proceso de reflexión.

Si quieres empezar una vida profesional nueva, no pienses solo en acreditaciones, incluso no te enfoques solo en profesiones. Piensa primero en servicios que podrías prestar o en productos que podrías crear, y luego busca cómo aprender las competencias necesarias para hacerlo.

Intenta convertir en servicios tus intereses y tus conocimientos y encuentra o adáptate a los potenciales clientes que querrían comprártelo.

9. Cómo reinventarte dentro de tu empresa

¿Podrías convertirte en un “nuevo profesional” in company, dentro de la organización en la que trabajas actualmente?

Los profesionales que no están satisfechos con sus empleos u ocupaciones actuales suelen fantasear con conseguir otros puestos de trabajo en los que sí serían felices o, al menos, estarían mucho mejor o mucho menos mal.

Pero la realidad suele corregir las expectativas, generalmente a la baja. Es probable que transcurran las primeras semanas o meses en el nuevo entorno laboral y aparezcan problemas similares de desánimo, insatisfacción y baja implicación.

Esta desafección se debería en parte a factores organizacionales, como falta de reconocimiento, de motivación, de retos o de ajuste de los intereses y competencias de los empleados a sus funciones.

¿Qué tipo de respuestas sufren y dan los trabajadores en contextos estresantes o desmotivadores? 

Una mezcla de factores como el desánimo, el acomodamiento o incluso la desesperación puede generar que algunos profesionales no esperen a ser despedidos, sino que ellos mismos sean los que se auto despidan.

¿Cómo podrías reinventarte como profesional dentro de tu organización?

Obviamente, no todas las reinvenciones profesionales in company están impulsadas siempre por contextos tan negativos como a los que alude el concepto de despido interior.

Pero las técnicas o estrategias de reinvención dentro de la empresa son similares a las que podríamos usar para prevenir situaciones de extrema desmotivación o inercia improductiva.

¿Has llegado al extremo de querer “despedirte” a ti mismo? ¿Te reconoces en tu empresa en algunos de estos cinco comportamientos?

Has “aparcado” tus objetivos o funciones y te dejas llevar comportándote de manera discreta.

No trabajas como quieres o como crees que deberías, pero no te quejas.

Evitas en lo posible ofrecer tus opiniones, debatir o hacer comentarios profesionales de ningún tipo.

Aceptas las tareas encomendadas y te adaptas a los estilos de trabajo, para no tener que afrontar nuevos retos ni intentar superar problemas que consideras endémicos y sin solución.

Consideras inútil intentar aprender nuevas competencias o herramientas dada la situación y no disfrutas ni participas en las celebraciones de los pequeños logros de compañeros, equipos o empresa.