¿Por qué sentimos un cosquilleo en la parte trasera del cuello cuando percibimos algún peligro?¿Cómo y dónde se siente el amor? ¿Por qué te da frio cuando estás deprimido? ¿Alguna vez se te ha puesto la cara roja cuando sientes vergüenza? ¿Cuál es la emoción que tiene la vibración más elevada?

Emoción es energía en movimiento por todo nuestro cuerpo, expresada en tres movimientos: una actividad fisiológica, un comportamiento y una experiencia interna. La emoción por tanto, es la forma en que las personas experimentamos los cambios corporales que registramos ante las diferentes situaciones que se nos presentan todos los días de nuestras vidas.

Hasta ocho tipos de emociones han sido identificadas por científicos sociales como Daniel Goleman, Peter Ekman o Susana Bloch, Bert Hellinger o Antonio Damaso, las que veremos en detalle más adelante. Pero antes, queremos dejarles estos postulados que desde Sensum consideramos aplican a todos los tipos de emociones.

  • Los humanos somos seres emocionales,
  • Las emociones no son ni buenas ni malas,
  • Las emociones son vibracionales,
  • Las emociones generan un estado,
  • Las emociones condicionan la percepción de la información,
  • Las emociones condicionan la comunicación.

Un estudio de 700 personas titulado Body Atlas y realizado en Finlandia, Suecia y Taiwan en el que se le mostró a los sujetos imágenes que evocaran distintas emociones en ellos y se midieron sus signos vitales y la temperatura de distintas zonas su cuerpo.

Los resultados fueron reveladores y mostraron todas las partes del cuerpo afectadas por las emociones, y fueron publicados por la Academia de Ciencias de Estados Unidos en el 2013. El resumen se puede apreciar en la gráfica siguiente. Si quiere saber más, haga clic en imagen y descargue el estudio.

El Body Atlas. Descargue el estudio en PDF.

Igualmente, varios estudios han medido la frecuencia, amplitud y espectro de las vibraciones que se generan con cada emoción, como se puede apreciar en el cuadro siguiente.

El éxtasis es la emoción que genera el nivel vibracional más elevado en el cual las frecuencias de cada vibración se suceden de forma rápida y muy corta, mientras que las emociones de superviviencia, como la codicia y el dolor, generan curvas vibracionales muy enlongadas y con frecuencias muy bajas. Adjunto el cuadro de frecuencias vibracionales de las emociones.

Frecuencia vibracional de las emociones

En nuestra escuela, clasificamos y enseñamos las emociones de la forma siguiente:

  1. Emociones universales, básicas o primarias
  2. Emociones secundarias
  3. Emociones mixtas
  4. Emociones sociales
  5. Emociones del sistema
  6. Sentimientos
  7. Estados de ánimo
  8. Meta sentimientos

En el siguiente gráfico, vemos la relación de las emociones respecto a los centros energéticos del cuerpo humano o chacras como son conocidos en la filosofía hindú.

Las emociones en los chacras

Emociones universales, básicas o primarias

Las emociones primarias también se conocen como emociones básicas, y son las emociones que experimentamos en respuesta a un estímulo.

El psicólogo americano Paul Ekman, decidido a probar que Margaret Mead se encontraba en lo cierto, estudió hasta un total de 21 culturas literarias y dos culturas preliterarias que no habían tenido ningún tipo de contacto con el exterior, obteniendo como resultado datos sorprendentes que cuestionaban lo que éste primeramente pensaba.

Ekman a través de sus estudios se dio cuenta de que aquello que afirmaba Darwin hacía años y que tan poca credibilidad presentaba, era cierto, las emociones básicas y su expresión son innatas. Reconoció 6 emociones básicas: tristeza, felicidad, sorpresa, asco, miedo e ira.

La chilena Susana Bloch

Para Daniel Goleman las emociones básicas son 8: tristeza, placer, amor, ira, temor, sorpresa, disgusto y vergüenza. Para la chilena Susana Bloch, fundadora y creadora del método Alba Emoting, las emociones primarias son de nuevo seis: tristeza, alegría, ternura, erotismo, miedo e ira.

2. Emociones secundarias

Las emociones secundarias son un grupo de emociones que siguen a las anteriores. Por ejemplo, cuando experimentamos la emoción básica de miedo, después podemos sentir las emociones secundarias de amenaza o enfado, dependiendo, claro está, de la situación que estemos viviendo. Las emociones secundarias son causadas por normas sociales y por normas morales. Esconden y cubren emociones primarias y del sistema:

  • Enfado que tapa impotencia
  • Alegría que tapa tristeza
  • Atascan al cliente, le meten en un papel de víctima
  • Absorben la energía y generan duda
  • Hay poca fuerza: falsedad /dramatización /exageración. (Por ejemplo: la venganza)

Están vinculadas a imágenes internas del cliente y suelen darse con los ojos cerrados.

3. Emociones mixtas

Se trata de emociones que están compuestas de más de una emoción primaria. La composición de las emociones mixtas es personal.

  • Orgullo: alegría con rabia
  • Melancolía: ternura con tristeza
  • Culpa: tristeza con rabia
  • etc

4. Emociones sociales

Las emociones sociales no se refieren a las emociones culturalmente aprendidas, sino al hecho de que sea necesario que haya otra persona presente para que pueden aflorar.

Por ejemplo, la venganza, la envidia, la gratitud, el orgullo o la admiración, son emociones que sentimos respecto a otros individuos.

5. Emociones del sistema

Las emociones sistémicas son las que uno siente en la atmósfera. Por ejemplo, llegas a un lugar y percibes una determinada carga y de manera instintiva sabes que hay tensión, que no se puede subir la voz ni emitir una carcajada, etc.

Este tipo de emociones se contagian inconscientemente. Son aquellas por las que una persona está fuera de sí, y los demás no pueden hacer nada al respect ya que son ajenos; se percibe que no corresponden con la situación actual de la persona.

Las emociones transferidas se sienten como propias, por lo que somos poco conscientes de ellas. Las sentimos como si tuviéramos un radar kinestésico: escalofrío por la espalda, piel de gallina, desenfoque de los ojos

Bert Hellinger

El terapeuta sistémico Bert Hellinger propone que nos formulemos unas preguntas ante los sentimientos que experimentamos:

  • ¿Me fortalecen o me debilitan?
  • ¿Me dan o me quitan energía?
  • ¿Me impulsan a actuar o me frenan o incluso me paralizan?
  • ¿Me orientan hacia soluciones o me enredan?
  • ¿Los afrontamos con los ojos cerrados o los miramos con los ojos abiertos?

Las emociones primarias fortalecen y nos impulsan a actuar. Duran poco en el tiempo, carecen de dramatismo y las experimentamos con los ojos abiertos para dirigirnos a algo concreto. Por el contrario, las emociones secundarias nos paralizan, nos debilitan, nos impiden actuar, son dramáticas y duran en el tiempo. Las emociones sistémicas son aquellas que no son propias, son ajenas y pertenecen a otra persona del sistema familiar.

Las meta-emociones son pura energía concentrada. Hellinger las describe como la capacidad de “con humildad asentir a todo lo que es, tal y como es; a todo lo que fue, tal y como fue; asentir al destino o al precio de la vida tal y como nos es manifestada”; es el “amor del espíritu” o “meta-amor”.

6. Sentimientos

El neurólogo portugués Antonio Damasio, en su libro “El error de Descartes” investiga las emociones y los sentimientos en el comportamiento social e incluso en el razonamiento.

“Cuando experimentas una emoción, por ejemplo, la emoción de miedo, hay un estímulo que tiene la capacidad de desencadenar una reacción automática. Y esta reacción, por supuesto, empieza en el cerebro, pero luego pasa a reflejarse en el cuerpo, ya sea en el cuerpo real o en nuestra simulación interna del cuerpo. Y entonces tenemos la posibilidad de proyectar esa reacción concreta con varias ideas que se relacionan con esas reacciones y con el objeto que ha causado la reacción. Cuando percibimos todo eso es cuando tenemos un sentimiento.”

Antonio Damaso

La emoción es la primera reacción que experimentamos frente a un estímulo y que tiene que ver con el sistema límbico. El sentimiento es el resultado de una emoción, y tiene su origen en el neocórtex, concretamente en el lóbulo frontal. Esta visión de emociones y sentimientos también nos ofrece una relación entre ambos.

Los sentimientos precisan de nuestra manera de pensar y analizar, y esta es la que determina cómo sentimos la emoción. Es muy importante comprender que generalmente cuando sentimos una emociona casi al segundo nos planteamos lo que sentimos y esto modifica nuestra emoción e incluso la cambia. La respuesta a un sentimiento puede ser física y/o mental, y está mediada por neurotransmisores como la dopamina, noradrenalina y la serotonina.

Asimismo, los sentimientos duran más que la emoción, pues su duración es proporcional al tiempo que pensamos en ellos.

Un ejemplo: caminamos por la calle y nos dan un tirón de la mochila y nos la roban. Al instante el miedo se apodera de nosotros, lo que sería la emoción. Un segundo más tarde analizamos la situación y nos preguntamos “¿Por qué yo? ¿Qué me pasa?” y comenzamos a experimentar tristeza y lástima por la pérdida, enfado, inseguridad, etc. Esta segunda reacción modificada por nuestros pensamientos conscientes sería un sentimiento.

La duración de un sentimiento determina un estado de ánimo e inclusive un tipo de carácter.

7. Estados de ánimo

Son la actitud o disposición emocional que poseemos durante un periodo prolongado de tiempo y por ello es menos propenso a un cambio. Se trata de un estado interior que perdura unas semanas o incluso meses. Por ejemplo, la tristeza en un duelo. El estado de ánimo representa el tono sentimental o el humor que posee una persona en momentos determinamos, es decir, una forma de estar.

Por ejemplo, mi sobrino al levantarse me puede decir: “Por favor no me hables que esta mañana tengo mal talante”. Los cambios en los estados de ánimo se manifiestan de acuerdo al nivel de satisfacción de la persona, de acuerdo a sus necesidades instintivas (sueño, sed, hambre, sexualidad), sociales (conyugal, familiar, laboral) y/o culturales (vacaciones, ocio). El ejercicio físico también afecta al estado de ánimo y a la sensación de tono vital.

Los cambios rápidos y constantes de estados de ánimo desequilibran y dificultan la adaptación social, familiar y laboral, ya que los demás no logran comprenderlo. Desde una perspectiva biopsicológica, el psicólogo americano, Robert E. Thayer, ha estudiado hasta su muerte en 2014 los estados de ánimo. Identificó cuatro tipos de estados básicos de energía y tensión que favorecen o alteran nuestra inteligencia emocional:

  • 1.Energía tensa
  • 2.Cansancio tenso
  • 3.Energía tranquila
  • 4.Cansancio tranquilo

La energía tensa y cansancio tenso pueden influir negativamente en nuestro rendimiento y bienestar personal; mientras que los otros dos pueden servirnos para fortalecernos y mejorar nuestra competencia: energía tranquila y cansancio tranquilo. El objetivo es que nos ayude a fomentar los estados de energía tranquila y cansancio tranquilo, intentado que los estados tensos sean mínimos a lo largo de todo el día. La ecuación emocional a algo parecido a esto sería: (Tranquilidad x Energía) – (Tensión x Cansancio) = Motivación

8. Meta-sentimientos

La gratitud, la compasión, la benevolencia, el valor, la serenidad, la humildad, el arrepentimiento son vibraciones energéticas de mucha amplitud y escasa frecuencia. En términos de ondas son muy sutiles. Nuestra visión de estas meta-emociones o sentimientos es que se encuentran cuando nuestro organismo se ha flexibilizado, ha ido tolerando y resignificando sus propios condicionamientos y la persona es consciente de cómo compensaba en el pasado su no tolerancia emocional.

Poco a poco ha ido regulando su sistema nervioso y re-aprendiendo a relacionarse consigo y con los demás y eventualmente emergen y brotan emociones que van más allá de la conciencia individual. Son las que nos permiten ser libres y gozar y celebrar las relaciones. Se viven como fortalecedores, y pueden manifestarse en experiencias muy concretas a lo largo de la vida, o bien con mayor permanencia en casos muy especiales.